


La necrópolis (cementerio) de La Albuferta está en la parte baja del Tossal de Manises y junto al mar. Allí se entierran los iberos del Tossal de les Basses y más tarde los habitantes de Ákra Leuké.
En el ritual de enterramiento los cuerpos se queman. Las cenizas se colocan en el suelo o dentro de una urna. En la tumba se ponen objetos personales. Algunos son objetos extranjeros: collares de pasta de vidrio, monedas, estatuillas de barro cocido.